
Eduadro Soriano, reelegido como Presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca para el mandato 2026-2030
EDUARDO SORIANO
Presidente
CÁMARA DE COMERCIO DE MALLORCA
«BALEARIC ISLANDS, SUSTAINABLE EXCELLENCE»
The Ambassadors Sections
FDI Intelligence for HNWI International Investors
NastaONE International Communication & Foreign Investment Trends
CÁMARA DE COMERCIO DE MALLORCA
. 140 AÑOS IMPULSANDO EL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN MALLORCA .
Fundada el 29 de septiembre de 1886, la Cámara de Comercio de Mallorca celebra este año su histórico 140º Aniversario, consolidada como el referente e imán indiscutible para el comercio, la industria y la innovación tecnológica de la isla.
Este monumental hito llega tras la plena maduración de su exitoso Club Cambra, la plataforma corporativa que conecta a más de 500 socios —un tejido equilibrado entre un 44% de profesionales autónomos y un 56% de empresas consolidadas—, multiplicando las sinergias y los recursos estratégicos para dinamizar la actividad empresarial local en Mallorca.
Como institución ejemplar profundamente comprometida con el tejido productivo de Mallorca, la Cámara mantiene un enfoque prioritario en la creación de talento con visión de futuro.
Mediante el impulso decidido de la Formación Profesional Dual, la Cámara actúa como el puente definitivo entre las oportunidades de empleo de alta calidad para los jóvenes y los perfiles técnicos cualificados que las empresas de la isla demandan con urgencia.
Asimismo, la Cámara continúa desempeñando un papel clave en la optimización de las ventajas competitivas de la región, liderando la divulgación de herramientas fiscales estratégicas como el REB (Régimen Especial de las Islas Baleares).
Este marco normativo crucial proporciona deducciones fiscales diseñadas para respaldar al 90% de la estructura empresarial balear, mitigando de forma activa los costes operativos inherentes a nuestra realidad insular.
Hoy, en The Ambassadors Sections, exploramos la visión estratégica de Eduardo Soriano, recientemente reelegido como Presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca para el mandato 2026-2030.
El Presidente nos comparte su perspectiva sobre la alineación de la formación técnica con un mercado laboral volátil, la activación de la colaboración público-privada para resolver los desafíos estructurales de la isla y la consolidación de Mallorca como un destino preferente e ineludible para la Inversión Internacional de alto valor añadido.
Eduardo Soriano, Presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca

Señor Presidente, muchísimas gracias por recibirnos en el marco de nuestra campaña internacional “Balearic Islands, Sustainable Excellence”.
Nuestro principal objetivo es poner en valor las fortalezas de Mallorca como un destino óptimo, no solo desde el prisma turístico, sino también como un sólido eje económico y empresarial con un inmenso potencial para atraer inversión internacional de alto valor añadido.
Antes que nada, nuestra más sincera enhorabuena tras haber sido reelegido por el Pleno como Presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca para el nuevo mandato 2026-2030.
¿Cuáles van a ser sus principales prioridades durante este período?
Gracias, Patricia, por tus amables palabras, y a The Ambassadors Sections por invitarnos a contribuir a la promoción internacional y al prestigio de Mallorca, de nuestras empresas y de nuestros emprendedores.
Han pasado ya 140 años desde la fundación de la Cámara de Comercio de Mallorca, y es un auténtico honor conmemorar y proyectar este legado junto a las autoridades y las empresas de nuestra isla, que son quienes verdaderamente dan sentido, forma e impulso a la misión de nuestra institución.
Este nuevo mandato, que coincide bellamente con nuestro histórico 140º aniversario (1886-2026), cuenta además con un Comité Ejecutivo renovado y plenamente preparado para defender los intereses globales de Mallorca.
En el contexto de un entorno global tan volátil y ferozmente competitivo como el actual, la colaboración público-privada cobra más relevancia que nunca.
Desde la Cámara, nos mantenemos receptivos y firmemente comprometidos a trabajar en estrecha cooperación con las administraciones públicas para fomentar un marco regulador que promueva la competencia justa en todos los sectores estratégicos, incluyendo el alojamiento turístico, el transporte, la restauración y la construcción.
Con este propósito, nuestra prioridad absoluta para este nuevo mandato será el fortalecimiento de la competitividad de las empresas de la isla, abordando de frente los problemas estructurales que condicionan nuestra economía.
El más crítico de estos desafíos es, sin duda, el acceso a la vivienda; un problema profundo que trasciende a un solo sector y que afecta de forma directa la capacidad de nuestras empresas para atraer y retener talento.
Debemos aportar soluciones conjuntas con las administraciones públicas mediante una sinergia público-privada real, efectiva y continua.
De cara al futuro, la Cámara seguirá siendo la voz firme e inquebrantable de nuestro tejido productivo ante las instituciones, actuando con determinación, organización, gestión estratégica y un riguroso seguimiento.
Consolidaremos el exitoso rumbo iniciado hace cuatro años para mantener una Cámara fuerte, ágil y útil, que hoy goza de un presupuesto equilibrado y de una actividad corporativa notablemente incrementada.
Para lograrlo, mantendremos la innovación y la digitalización como ejes estratégicos prioritarios, apoyándonos en nuestra Oficina de Fomento de la Innovación y en los programas de aceleración de Startups que desarrollamos junto al Govern Balear.
Asimismo, impulsaremos de forma decidida la internacionalización de nuestras empresas locales, promoveremos la resolución eficiente de controversias mediante el arbitraje y la mediación, y defenderemos una formación orientada al empleo que empodere a nuestros jóvenes.

Eduadro Soriano, re-elegido Presidente de la Cámara de Comercio de Mallorca con el recién constituido nuevo Pleno de la Cámara
Presidente, hace dos años, la celebración del 138º Aniversario de la Cámara contó con la presencia de la Presidenta del Gobierno Balear, la Sra. Margalida Prohens, junto a un distinguido grupo de líderes institucionales que incluía al Vicepresidente Antoni Costa y al Conseller Alejandro Sáenz de San Pedro.
¿Cuáles fueron las reflexiones centrales sobre el tejido empresarial de Mallorca que compartió con ellos durante este emblemático evento?
Nuestro diálogo se centró en la absoluta necesidad de impulsar continuamente la competitividad de nuestras empresas locales, específicamente mediante el fomento de un sistema de Formación Profesional Dual de primer nivel que resuelva de forma directa la actual escasez de talento que afecta a nuestras industrias clave.
La misión principal de la Cámara sigue siendo diversificar e internacionalizar nuestro tejido empresarial a través de servicios específicos y altamente productivos, diseñados para respaldar a todas las empresas mallorquinas, independientemente de su sector, alcance o tamaño.
Para proteger este tejido, enfaticé que debemos implementar medidas contundentes para erradicar la competencia desleal. Es inaceptable que las empresas respetuosas de la ley y estrictamente cumplidoras operen en desventaja frente a aquellas que actúan al margen de la legalidad.
Para combatir esto, la Cámara está colaborando estrechamente con las autoridades regionales en el diseño de un marco regulador sólido que garantice una competencia justa en sectores críticos como el alojamiento turístico, el transporte, la restauración y la construcción.
Asimismo, dada nuestra realidad insular, debemos exigir firmemente que el Régimen Especial de las Islas Baleares (REB) avance con medidas compensatorias diseñadas para contrarrestar nuestras desventajas competitivas estructurales.
No podemos permitirnos perder el impulso. La dependencia de Mallorca de las cadenas de suministro externas ha alcanzado un umbral alarmante, superando el 90% en múltiples sectores estratégicos.
Se trata de una vulnerabilidad macroeconómica que debemos corregir activamente.
Avanzando en este nuevo mandato, nuestro objetivo es reforzar sistemáticamente el sector productivo local para satisfacer al menos el 50% de las necesidades de consumo interno de la isla.
Lo estamos haciendo mediante el desarrollo de soluciones locales resilientes y autosuficientes que complementen armoniosamente al turismo —nuestro principal motor económico— mientras expandimos activamente nuestros horizontes globales.
Esto incluye nuestras recientes alianzas estratégicas con el Cuerpo Consular Europeo y los emergentes acuerdos comerciales bilaterales con mercados de alto crecimiento como Polonia, asegurando que Mallorca se mantenga tanto localmente fuerte como globalmente conectada.


La Presidenta del Gobierno Balear, Margalida Prohens, ha elogiado notablemente a su institución, definiendo a la Cámara de Comercio de Mallorca como «Uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de nuestra economía, clave para mejorar la competitividad empresarial y un apoyo fundamental para que las pymes se abran a nuevos mercados».
Correcto. Las palabras de la Presidenta Prohens se alinean a la perfección con nuestra profunda vocación de servicio.
Por el interés general de nuestra economía, trabajamos incansablemente para garantizar que la Cámara de Comercio de Mallorca opere como uno de los organismos corporativos más eficaces, ágiles y eficientes de la isla.
Esto es especialmente cierto en lo que respecta a la formación especializada, donde actuamos como un puente vital que asegura la integración fluida del talento de primer nivel en las empresas locales, al tiempo que otorgamos a los jóvenes vías óptimas de acceso al mercado laboral.
Un motor clave de este éxito es nuestro Programa Integral de Cualificación y Empleo (PICE), a través del cual ayudamos activamente a las empresas en el reclutamiento y contratación de profesionales jóvenes altamente cualificados, formados directamente bajo nuestros rigurosos estándares.
Además, nuestro ecosistema empresarial se dinamiza continuamente gracias al Club Cambra, nuestra plataforma de apoyo corporativo de referencia. Tras haber superado con éxito su histórico hito de 12 años, el Club sigue expandiendo su alcance, ofreciendo ventajas exclusivas, networking estratégico y formación especializada a más de 500 miembros; una sólida red equilibrada entre un 44% de profesionales autónomos y un 56% de empresas consolidadas.
Seguimos estando inmensamente agradecidos por el respaldo institucional mostrado durante la gala de nuestro histórico 138º Aniversario, que reunió a líderes clave como la Presidenta Margalida Prohens; la Secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez; el Delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez; y el Conseller de Empresa, Empleo y Energía del Govern Balear, Alejandro Sáenz de San Pedro.
Ese fuerte respaldo institucional sentó las bases perfectas para los objetivos ambiciosos que ahora estamos ejecutando en este nuevo mandato.


Presidente, junto a la competitividad empresarial, otro pilar fundamental en la estrategia de la Cámara es la internacionalización.
¿De qué manera apoya su institución a las empresas en su expansión más allá de nuestras fronteras?
Sin lugar a dudas. Al margen de las administraciones públicas, las Cámaras de Comercio son las principales instituciones que dedican el mayor volumen de recursos, orientación especializada y apoyo logístico para promover la internacionalización corporativa.
Aquí, en la Cámara de Mallorca, contamos con un equipo excepcional de profesionales del comercio internacional dedicados a equipar a nuestras empresas y emprendedores con las estrategias necesarias para competir con éxito tanto a escala local y nacional como en los mercados globales.
No nos limitamos a ofrecer asesoramiento genérico; diseñamos estrategias de exportación a medida, aportamos una guía geopolítica precisa e implementamos metodologías que construyen una base estructural resiliente para el crecimiento, adaptada a la madurez de cada mercado objetivo.
Un vehículo central para ello es nuestro despliegue actual de los programas Xpande y Xpande Digital, cofinanciados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), los cuales inyectan ayudas económicas directas a las pymes para financiar sus planes de expansión internacional.
Además, estamos forjando activamente alianzas estratégicas con el Cuerpo Consular Europeo —como nuestros recientes acuerdos comerciales con el Consulado de Polonia— para abrir nuevos y lucrativos corredores de exportación para los productos mallorquines.
Estadísticamente en España, mientras que casi el 49% de las empresas realizan actividades de exportación ocasionales, solo alrededor del 4% logra hacerlo de manera regular y constante. Nuestro objetivo final en la Cámara es romper ese ciclo: no queremos que nuestras empresas locales se limiten a realizar transacciones puntuales en el extranjero; queremos transformarlas en exportadoras globales permanentes, estructuralmente sólidas y sostenibles.
Crucialmente, entendemos que la expansión internacional no puede consolidarse sin una paridad tecnológica. Por ello, conectamos de forma fluida la internacionalización con la transformación digital.
A través de nuestra exitosa Oficina Acelera Pyme —operada en estrecha colaboración con Red.es y la Cámara de Comercio de España— y nuestra recién creada Oficina de Innovación, ofrecemos un soporte tecnológico continuo para modernizar el tejido empresarial local.
De hecho, mediante nuestros recientes Digital Tours por diversos municipios de la isla, estamos llevando asesorías de diagnóstico gratuitas, seminarios web prácticos y la gestión directa de ayudas hasta la misma puerta de nuestras pequeñas empresas y profesionales autónomos.
Lo mejor de todo es que estos servicios estratégicos son completamente gratuitos y están plenamente accesibles para el tejido corporativo de Mallorca durante todo el año.

Presidente, junto a la competitividad general, ¿de qué manera está reforzando la Cámara su conexión directa con las empresas locales a través de su red privada, el Club Cambra?
Un pilar fundamental de este esfuerzo es la celebración del 12º Aniversario del Club Cambra Mallorca, nuestra plataforma empresarial de referencia diseñada específicamente para promover servicios especializados, desbloquear ventajas comerciales exclusivas y ofrecer recursos estratégicos que impulsen la actividad económica de nuestros Miembros Preferentes.
A lo largo de los últimos doce años, el Club Cambra ha evolucionado hasta convertirse en un ecosistema corporativo vital que invierte activamente en Responsabilidad Social Corporativa, representa y defiende con firmeza el interés general de las empresas locales, y cataliza el crecimiento sostenible de los emprendedores y las pymes en toda Mallorca.
Al adentrarnos en este nuevo mandato, el Club ha profundizado significativamente su utilidad mediante la consolidación de sus niveles de membresía de alto valor corporativo: Business y Business TIC.
Estos segmentos especializados están diseñados para ayudar a las pymes locales a realizar una transición segura hacia la era digital, proporcionándoles acceso directo a soluciones de vanguardia en TI y ciberseguridad, al mismo nivel que las grandes corporaciones.
Además, hemos forjado poderosas alianzas estratégicas diseñadas explícitamente para maximizar la visibilidad, el posicionamiento de marca y las capacidades de networking de nuestros miembros.
No nos limitamos a ofrecer beneficios corporativos estándar; cultivamos activamente una comunidad de excelencia. A través de eventos exclusivos de networking, foros empresariales localizados y talleres profesionales ejecutivos —que abarcan desde consultorías avanzadas de transformación digital hasta capacitación ejecutiva de alto nivel, como nuestras populares clases magistrales sobre oratoria profesional y comunicación corporativa—, nos aseguramos de que nuestros miembros posean las herramientas contemporáneas necesarias para prosperar.
El Club Cambra sigue siendo un socio indispensable y vanguardista para cualquier empresa o profesional autónomo que aspire a expandir su presencia en el mercado y a impulsar la prosperidad compartida en todo el ecosistema empresarial balear.
Presidente, hablemos de turismo.
A lo largo de los años, Mallorca ha experimentado una transformación espectacular y hoy en día es apreciada y valorada como uno de los destinos más atractivos de Europa.
Así es. Las Islas Baleares han demostrado de manera constante ser una de las regiones más seguras, estables y sofisticadas de España, ofreciendo un clima excepcional, una ubicación mediterránea estratégica y una conectividad de primer nivel.
Nuestro sistema de salud de vanguardia y una infraestructura avanzada crean un entorno idóneo tanto para el turismo como para la inversión a largo plazo, lo que dinamiza con fuerza nuestros sectores inmobiliario y corporativo.
Sin embargo, al adentrarnos en este nuevo mandato 2026-2030, nuestra visión del turismo ha evolucionado profundamente.
El gran debate ya no gira en torno a crecer en volumen, sino en impulsar el valor estructural. Este año, la Cámara ha colaborado orgullosamente con el Banco de España para lanzar una iniciativa institucional crucial: «De la Intensidad al Valor: La Necesaria Adaptación del Modelo Turístico».
Como subrayé durante su inauguración, la verdadera sostenibilidad no puede ser simplemente un eslogan medioambiental; debe estar respaldada por una sostenibilidad económica resiliente, capaz de absorber los costes necesarios para que esta transición verde sea viable.
Para transformar esta visión en acciones concretas, estamos guiding activamente a nuestro tejido empresarial local para capitalizar líneas de financiación pública clave, como las subvenciones del Impuesto del Turismo Sostenible (ITS).
Estos programas canalizan millones de euros directamente hacia nuestro sector hostelero, financiando profundas renovaciones tecnológicas, aislamiento térmico y modelos de eficiencia energética de última generación.
Estamos alejando activamente a nuestra industria de la competencia basada en precios para posicionarla firmemente en un liderazgo de mercado impulsado por la calidad y el segmento de gama alta.Esta transición hacia un lujo sostenible y un diseño empresarial intencional es vibrantemente visible en Palma.
La capital ha madurado hasta convertirse en una metrópolis ultra-cosmopolita y dinámica; un mosaico internacional de primer nivel donde los residentes alemanes, británicos, franceses y escandinavos conviven en perfecta armonía.
Esta afluencia de demanda flotante durante todo el año ha catalizado un cambio drástico en nuestro paisaje hotelero, caracterizado por el auge de icónicos hoteles boutique que fusionan con maestría el patrimonio histórico local con el lujo contemporáneo.
Cuando se combina esta infraestructura hotelera de primer nivel con nuestros pujantes calendarios gastronómicos, culturales y deportivos, Palma se vuelve irresistible.
Además, nuestro sector comercial refleja bellamente este equilibrio, ofreciendo una experiencia de compras Premium que abarca desde encantadoras tiendas artesanales centenarias con marcas locales hasta las casas de lujo internacionales más prestigiosas del mundo.
Hemos construido un destino de referencia mundial donde la innovación empresarial y un estilo de vida extraordinario no solo coexisten, sino que se aceleran mutuamente.



A nivel empresarial, los espacios de coworking proliferan de forma imparable por toda la ciudad y se convierten en lugares no solo de trabajo, sino también de networking, donde se pueden establecer contactos comerciales de una manera fácil y agradable.
Más allá del turismo, Palma se está transformando en un centro neurálgico de primer orden para nómadas digitales y profesionales internacionales.
Desde una perspectiva de negocio, asistimos a una proliferación imparable de espacios de trabajo compartido por toda la ciudad que sirven no solo como lugares de trabajo, sino como dinámicos ecosistemas de colaboración y conectividad corporativa.

Mallorca ha emergido como un centro neurálgico de primer orden durante todo el año para profesionales internacionales e individuos de alto patrimonio neto, impulsada por una calidad de vida excepcional, una sólida conectividad digital y ventajas logísticas estratégicas.
El sector de la hospitalidad de lujo de Mallorca está experimentando una afluencia masiva de inversión institucional por parte de marcas globales, junto con un mercado en pleno auge de espacios de trabajo de alta gama, consolidando su estatus como un destino económico europeo de primer nivel.

Presidente, es innegable que el estilo de vida de Mallorca sigue siendo un motor primordial para atraer a este talento ejecutivo global.
¿Cómo ha evolucionado la isla para equilibrar su encanto atemporal con las demandas de un perfil demográfico contemporáneo y de alto patrimonio neto?
Es un profundo privilegio visitar, vivir o trabajar en esta isla extraordinaria, que combina de forma fluida vibrantes oportunidades de negocio con una calidad de vida incomparable.
Bendecida con más de 300 días de sol al año, Mallorca ha madurado hasta convertirse en un santuario de primer orden para profesionales internacionales que buscan un estilo de vida más consciente, equilibrado e intencional.
Nuestro paisaje culinario ha desempeñado un papel decisivo en este posicionamiento; hoy, la gastronomía mallorquina es un importante motor económico y turístico, celebrado globalmente por su excelencia y que actualmente cuenta con un despliegue histórico de Estrellas Michelin y Estrellas Verdes Michelin que honran nuestro compromiso con la alta cocina sostenible y de kilómetro cero.
Crucialmente, el crecimiento de Palma ha sido profundamente orgánico, marcado por un modelo sofisticado de renacimiento urbano en lugar de una expansión descontrolada.
A lo largo de los años, hemos sido testigos del espectacular renacimiento de barrios históricos. Zonas como Santa Catalina, el hermoso centro histórico y el icónico Paseo del Borne han sido meticulosamente revitalizadas, convirtiéndose en prósperas arterias comerciales y culturales.
Durante este año 2026, este impulso se ha acelerado a través de remodelaciones urbanas emblemáticas. La legendaria Plaza Gomila ha completado su magnífica transformación arquitectónica, evolucionando hacia un vibrante y cosmopolita centro neurálgico de vida residencial de lujo, restauración exclusiva y empresas creativas.
Simultáneamente, la histórica remodelación multimillonaria del Paseo Marítimo de Palma se encuentra en su fase de culminación, transformando estructuralmente nuestro frente marítimo en un bulevar comercial verde, transitable para peatones y de alta gama que integra perfectamente la ciudad con el mar.
Al priorizar la rehabilitación de zonas de rica herencia histórica sobre la nueva construcción, Mallorca está logrando crear nuevos y dinámicos centros de actividad.
Estos espacios no solo atraen a un turismo consciente y de mayor nivel, sino que inyectan activamente vitalidad económica directamente en nuestras comunidades locales, creando riqueza sostenible, fomentando la innovación y asegurando un empleo de alta calidad durante todo el año.
Presidente, aunque nunca perdemos de vista el papel fundacional del turismo en la economía de Mallorca, la diversificación es un objetivo crítico para la Cámara, no solo mediante la apertura de nuevos mercados geográficos sino también abanderando industrias no tradicionales.
¿Qué sectores demuestran actualmente el mayor potencial de crecimiento y de atracción de inversiones de alto valor?
La resiliencia económica requiere una base polifacética.
Si bien el turismo y los servicios seguirán siendo intrínsecamente los principales motores de nuestro PIB, Mallorca está experimentando un auge extraordinario en sectores emergentes basados en el conocimiento que ofrecen una inmensa escalabilidad y resultan sumamente atractivos para el capital riesgo internacional.
Estamos posicionando activamente a la isla en el mapa global de la Nueva Economía.
En primer lugar, el ecosistema de Tecnología e Innovación está floreciendo.
A través de la estrecha colaboración de la Cámara con el Govern Balear en el Programa regional de Aceleración de Startups, estamos impulsando y escalando activamente empresas de tecnología profunda (deep-tech), biotecnología y software.
Mallorca ya no es solo un lugar de vacaciones; se ha convertido en un banco de pruebas altamente competitivo para emprendedores tecnológicos que aprovechan nuestra conectividad de élite para dirigir operaciones globales desde el Mediterráneo.
Igualmente espectacular es el crecimiento de nuestro Sector Audiovisual. Mallorca ha consolidado su estatus como uno de los principales centros de rodaje y producción de Europa, atrayendo a importantes estudios internacionales y producciones de streaming de gran presupuesto.
Esta industria genera un enorme efecto multiplicador en la economía local, impulsando puestos de trabajo de alta remuneración en logística, artes creativas y postproducción digital avanzada.
En términos de excelencia industrial, nuestro Sector Náutico y Marítimo lidera el Mediterráneo Occidental. Las infraestructuras de refit y reparación de categoría mundial en el puerto de Palma, respaldadas por continuas modernizaciones tecnológicas, atraen a la flota global de superyates durante todo el año, fomentando una microeconomía altamente especializada en ingeniería marina, artesanía avanzada y servicios marítimos internacionales.
Finalmente, asistimos a un profundo cambio hacia la sostenibilidad como modelo de negocio. La Economía Circular y el sector Agroalimentario Sostenible ya no son nichos alternativos: son imperativos corporativos de primer orden.
Existe un absoluto bum en la producción local de alta gama, la agricultura ecológica y la viticultura, impulsado por inversores extranjeros que adquieren fincas históricas para fusionar el patrimonio tradicional mallorquín con tecnologías biodinámicas de vanguardia.
Desde la Cámara, estamos plenamente comprometidos a garantizar que estos diversos sectores reciban el apoyo estructural, la claridad normativa y la visibilidad internacional necesarias para transformar a Mallorca en una potencia económica diversificada y preparada para el futuro.

Nicole Kidman, irremediablemente enamorada de Mallorca durante el rodaje de «Lioness».
Todos estos sectores operan bajo modelos que abogan por fórmulas cada vez más sostenibles.
Asimismo, la transformación digital constituye actualmente una condición esencial para mejorar la competitividad y posee un carácter totalmente transversal, impactando a todos los sectores productivos de nuestra economía.
Los empresarios de las Islas Baleares, situados siempre a la vanguardia, están plenamente dispuestos a liderar el camino hacia la transformación digital y una verdadera economía circular, y la Cámara de Comercio de Mallorca se mantendrá firmemente a su lado, tal y como lo ha hecho a lo largo de toda su trayectoria.

Presidente, pronto pasaremos a hablar de iniciativas corporativas específicas, pero profundizando un poco más en este momento tan emocionante y prometedor que vive Mallorca, hay otro catalizador indudablemente positivo para nuestro tejido económico y social: actualmente, los principales órganos de gobierno de la isla están alineados y remando en la misma dirección.
Esta unidad no solo acelera planes estratégicos críticos, sino que dota a las Islas Baleares de una notable estabilidad política, uno de los factores primordiales que los inversores internacionales de alto nivel priorizan a la hora de asignar capital.
¿De qué manera beneficia este alineamiento a la misión de la Cámara?
Es una ventaja competitiva inmensa, sin duda.
En las Islas Baleares, nuestra arquitectura institucional se apoya en un equilibrio delicado y de múltiples niveles donde cada estrato de la administración es fundamental para la gobernanza.
Contamos con los ayuntamientos locales, que velan activamente por el progreso inmediato, la infraestructura y el bienestar de sus municipios; el Consell de Mallorca, centrado de lleno en el gobierno estructural de nuestra isla; y el Govern Balear, que dirige la visión macrorregional más amplia necesaria para proteger y elevar a todo el archipiélago de las cuatro islas.
Al adentrarnos en este año 2026, la armonía legislativa y estratégica entre estas instituciones —específicamente la visión económica compartida por el gobierno regional, los consejos insulares y los principales Ayuntamientos, como el de Palma, ha fomentado un entorno de profunda estabilidad institucional y de seguridad jurídica.
Esta dirección unificada es precisamente lo que el capital riesgo internacional y las corporaciones globales buscan al decidir establecer raíces en un territorio.
Sin embargo, debemos mantenernos atentos porque cuando las tres capas de la administración están altamente motivadas y se mueven en la misma dirección, existe un riesgo natural de duplicar —o incluso triplicar— las iniciativas públicas.
Aunque estos programas tengan excelentes intenciones, el solapamiento de normativas puede, de forma inadvertida, complicar los procesos administrativos para nuestras empresas en lugar de racionalizarlos.
Es precisamente por esto que el papel institucional de la Cámara es tan crítico en este momento. Actuamos como un puente vital y neutral para garantizar que este alineamiento político se traduzca en una auténtica simplificación burocrática y en vías fluidas y sin fricciones para nuestras empresas.
Nos encontramos en un profundo momento de reinvención regional, lo cual constituye un ejercicio sumamente positivo.
Para asegurarnos de no convertirnos en víctimas de nuestro propio éxito en el futuro, es saludable detenerse, reflexionar y redirigir sistemáticamente todo aquello que sea susceptible de mejora.
En la Cámara de Comercio de Mallorca sentimos una profunda responsabilidad institucional de proteger y defender la salud de la economía balear en su conjunto.
Aunque nuestro enfoque principal es Mallorca, nos afectan profundamente —y estamos conectados con— las realidades económicas a nivel regional, nacional y, por supuesto, internacional.
En el mercado global interconectado de hoy, todos formamos parte de un ecosistema mayor.
Nuestra misión es inyectar la máxima objetividad en la creación de nuevas iniciativas socioeconómicas, garantizando que esta era de buena voluntad política compartida funcione como un equipo altamente coordinado y de alto rendimiento para la prosperidad duradera de Mallorca.

Presidente, hablemos de negocios; miremos más de cerca el ecosistema corporativo en Mallorca.
¿Cómo evalúa el clima actual y cuál es el sentimiento predominante hoy en día entre los líderes empresariales mallorquines y los inversores globales en la isla?
El sentimiento entre los líderes empresariales mallorquines es excepcionalmente positivo, caracterizado por una ola de impulso y optimismo estratégico sin precedentes.
Al adentrarnos en el tercer trimestre de 2026, los datos oficiales confirman que la confianza empresarial está creciendo más rápido en las Islas Baleares que en cualquier otro lugar del país, marcando el mayor incremento de toda España.
Esta extraordinaria trayectoria es el resultado directo de un modelo económico maduro y de alto valor que ha evolucionado a la perfección durante las últimas cinco décadas.
Hoy en día, el estatus de Mallorca como una potencia de clase mundial es indiscutible a nivel europeo y, cada vez más, en el escenario global.Un motor primordial de esta confianza es nuestro legendario sector de la hospitalidad y el inmobiliario, que ha ejecutado un encomiable proceso multimillonario de modernización continua y renovación estructural de activos.
Con total franqueza, Mallorca cuenta con una de las infraestructuras de hoteles de lujo más sofisticadas de toda la cuenca mediterránea.
Además, la expansión internacional de las multinacionales hoteleras nativas de Mallorca ha sido nada menos que ejemplar. Nuestros gigantes corporativos locales dominan de forma constante los niveles más altos de los rankings mundiales de hospitalidad, exportando la excelencia operativa balear, los estándares de sostenibilidad y la experiencia de gestión a todos los rincones del mundo.
Lejos de ralentizarse, este dominio ha desencadenado una intensa contra-corriente de inversión extranjera directa.
Marcas globales de lujo, fondos institucionales y family offices están desplegando capital activamente en Mallorca para adquirir activos Premium y co-invertir en nuestro pujante ecosistema corporativo.
Para los inversores de alto patrimonio neto y los ejecutivos de primer nivel, Mallorca representa una intersección poco común: un mercado altamente seguro y maduro, respaldado por una confianza empresarial al alza y una calidad de vida inigualable.

Presidente, los atractivos clásicos de Mallorca ya están profundamente arraigados en la conciencia global.
A medida que los estándares internacionales se desplazan hacia el lujo consciente y la inversión de impacto, ¿cómo está liderando la Cámara la actualización estructural de nuestro modelo turístico para asegurar su ventaja competitiva a largo plazo?
El atractivo tradicional de Mallorca y de las Islas Baleares está, innegablemente, muy bien consolidado, pero nuestra resiliencia económica a largo plazo depende por completo de nuestra capacidad para proteger este modelo con visión de futuro de forma decidida.
Desde la Cámara estamos guiando con firmeza al tejido corporativo local a través de una evolución profunda y necesaria: un giro completo hacia la economía circular y una arquitectura turística profundamente responsable y sostenible.
Debemos dejar claro a los mercados globales que la verdadera sostenibilidad ya no es una opción de lujo; es un requisito básico para mantener la competitividad macroeconómica.
Para los inversores internacionales y ejecutivos de alto nivel, la estrategia consiste en alejarse activamente de la intensidad basada en el volumen para centrarse por completo en un crecimiento liderado por el valor.
El futuro de Mallorca reside en maximizar el valor añadido por visitante, garantizando que cada despliegue corporativo mejore nuestra infraestructura premium al tiempo que preserva el delicado equilibrio social y medioambiental de la isla.
Existe una creciente conciencia colectiva respecto a las limitaciones naturales de nuestro ecosistema insular.
Por consiguiente, nuestra misión principal es defender las actividades productivas que respeten estos límites, promover agresivamente los productos locales de kilómetro cero de alta gama e integrar sistemas circulares de circuito cerrado en todas las operaciones empresariales.
Aquí es precisamente donde residen hoy las oportunidades de inversión más lucrativas y vanguardistas.
Al invertir en la modernización tecnológica de nuestros activos hoteleros, la integración de energías renovables, los marcos de eficiencia hídrica y las cadenas de suministro circulares, los inversores no solo participan en una transición verde: están asegurando activos altamente resilientes y preparados para el futuro.
Estamos demostrando al mundo que un estilo de vida sofisticado, una sólida rentabilidad corporativa y una gestión ambiental estricta pueden coexistir armoniosamente para crear un modelo económico de clase mundial.

Presidente, Mallorca es mundialmente celebrada por su dinamismo comercial, pero su tejido empresarial local opera bajo condiciones únicas.
¿Cómo analiza la mecánica interna del emprendimiento mallorquín, el declive de la manufactura tradicional y las paradojas estructurales causadas por su geografía insular?
El espíritu emprendedor en las Islas Baleares es extraordinario; nuestro índice de emprendimiento es notablemente alto, situándose de forma constante muy por encima de la media nacional española y superando a numerosas regiones europeas líderes.
Los líderes empresariales mallorquines poseen una resiliencia innata: están culturalmente acostumbrados a navegar por las adversidades de forma independiente, o como decimos localmente, a «sacar las castañas del fuego». Sin embargo, el panorama contemporáneo ha cambiado fundamentalmente. El auge de los mercados digitales globales y el comercio electrónico ha desmantelado las barreras geográficas, introduciendo a miles de competidores internacionales agresivos no solo en nuestro sector turístico, sino en todo nuestro tejido productivo.
Al navegar por este cambio, debemos abordar una tendencia peligrosa en el discurso público actual: la demonización del turismo.
Debo enfatizar firmemente que el turismo es, y seguirá siendo, la piedra angular fundamental de nuestro bienestar económico y social.
Dicho esto, un análisis macroeconómico sincero revela que, durante las últimas dos décadas, mientras nuestro sector turístico experimentaba un crecimiento exponencial, los sectores productivos y manufactureros tradicionales de las Islas Baleares se contraían año tras año.
Este desequilibrio ha provocado una preocupante dependencia estructural. A medida que nuestras históricas industrias del calzado, el textil y la carpintería disminuían gradualmente, nuestra economía local quedó estrechamente ligada a las necesidades inmediatas del motor de la hospitalidad.
Hoy en día, esto ha culminado en una realidad impactante: Mallorca y el archipiélago balear en su conjunto deben importar hasta el 90% de sus necesidades totales de consumo del exterior.
Corregir esta vulnerabilidad es una de las misiones más vitales de mi nuevo mandato.
Es imperativo que reconstruyamos nuestros sectores productivos locales para alcanzar un umbral altamente competitivo de al menos el 50% de autosuficiencia.
Alcanzar el 100% de autoconsumo es una expectativa poco realista para una economía insular, pero recuperar una base del 50% nos aislaría drásticamente de las crisis de la cadena de suministro global y elevaría de forma contundente nuestra competitividad regional.
Lograrlo requiere nivelar el terreno de juego, ya que la industria de Mallorca opera actualmente bajo una severa desventaja logística debido a las penalizaciones financieras de la insularidad.
Nos enfrentamos a una paradoja económica fascinante, pero altamente perjudicial: debido a que nuestras conexiones de transporte marítimo y aéreo con la España peninsular son sumamente eficientes y asequibles, el coste de fabricar bienes directamente en la isla ha perdido su ventaja competitiva frente al simple hecho de enviar productos terminados desde la península.
Esto nos lleva a un agravio fiscal crítico. A pesar de ser un territorio insular definido que se enfrenta a idénticas desventajas estructurales que otros archipiélagos, las Islas Baleares no disfrutan de los mismos beneficios fiscales integrales que poseen las Islas Canarias bajo su Régimen Especial como región ultraperiférica.
Si bien nuestro actual Régimen Especial de las Islas Baleares (REB) es un paso en la dirección correcta, debe expandirse continuamente y utilizarse de forma agresiva para compensar estos desequilibrios de producción exactos.
Para los inversores internacionales, el mensaje es que la oportunidad no reside en competir con la manufactura externa de bajo coste, sino en invertir en una producción local especializada, de alto valor y basada en la tecnología, que aproveche nuestra identidad única, mientras la Cámara lucha por asegurar la equidad fiscal que nuestro tejido empresarial merece legítimamente.

Presidente, usted ha señalado que compensar la insularidad requiere una verdadera equidad fiscal.
¿Podría profundizar en cómo el Régimen Especial de las Islas Baleares (REB) sirve como vehículo para la capitalización corporativa y explicarnos los cuellos de botella legales cruciales, como la regla europea de «Mínimos» (De Minimis), que su administración está combatiendo activamente para resolver?
El REB es una herramienta institucional de extraordinaria magnitud para nuestro archipiélago.
La insularidad garantiza que nuestras empresas no operen en igualdad de condiciones con ninguna región continental.
En este contexto, el REB funciona como un incentivo fiscal vital diseñado para beneficiar directamente al 90% de la estructura empresarial balear, ayudando a nuestro tejido a absorber las penalizaciones financieras estructurales de nuestra geografía en todas las actividades productivas, industriales, agrícolas, ganaderas, pesqueras y de servicios.
Tras su implementación inicial, hemos avanzado a través de fases legislativas críticas, incluida la presentación oficial de los borradores regulatorios detallados diseñados para regir la aplicación práctica y diaria de la Ley.
Para los inversores internacionales y los ejecutivos corporativos, las ventajas fiscales de este marco son sumamente atractivas. El REB ofrece una profunda reducción fiscal de entre el 80% y hasta el 90% en el Impuesto sobre Sociedades y en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).
El mecanismo es simple pero potente: siempre que los beneficios corporativos se retengan en lugar de distribuirse como dividendos, y se canalicen estrictamente hacia la reinversión local durante el plazo legalmente estipulado, las empresas pueden minimizar drásticamente su carga fiscal.
Esta estructura está explícitamente diseñada para impulsar la capitalización orgánica de nuestras empresas, estimular inversiones profundas en la eficiencia de la fabricación y mejorar drásticamente nuestra competitividad general en el mercado.
Representa un enorme paso adelante para nuestras empresas y profesionales autónomos.
Sin embargo, un matiz legal altamente restrictivo sigue siendo nuestro mayor obstáculo: la Ley europea de «Mínimos» (De Minimis).
Al analizar las principales preocupaciones de la comunidad empresarial mallorquina en la actualidad, esta restricción se sitúa en lo más alto.
Bajo las reglas europeas actuales sobre ayudas de Estado, las subvenciones generales y los beneficios fiscales están estrictamente topados a un techo de 200.000€ durante cualquier período móvil de tres años.
En términos prácticos, esto impone una rígida camisa de fuerza a nuestras empresas, limitando la ayuda total estatal y regional a un promedio efectivo de apenas 70.000€ al año.
Esto genera una flagrante paradoja macroeconómica. Mientras que las empresas peninsulares pueden deducir legalmente hasta 600.000€ anuales bajo diversas subvenciones nacionales al transporte ya establecidas, una empresa balear que intente utilizar estos mismos mecanismos exactos para compensar los costes del tránsito insular queda inmediatamente bloqueada por el tope anual de 70.000€ de la Ley de Minimis.
La Cámara ha escalado con fuerza este agravio a los niveles más altos del gobierno, exigiendo una ampliación inmediata o una exención de esta limitación estructural.
Debemos encontrar una solución sostenible.

¿Cuál es la verdadera utilidad de tener a nuestras instituciones locales y regionales bellamente alineadas si cada avance operativo requiere navegar por un laberinto burocrático que nos lleva de regreso a Madrid y, en última instancia, a Bruselas?
Entendemos que, para la Comisión Europea, abrir esta discusión significa abrir una compleja caja de Pandora legal que otras regiones periféricas buscarían explotar de inmediato.
Sin embargo, este es un desafío que el Govern Balear debe analizar con un profundo rigor estratégico; las soluciones son innegablemente complejas —de lo contrario, ya se habrían implementado hace tiempo—, pero es un asunto que exige un trabajo institucional incansable.
Nuestra comunidad empresarial mantiene una profunda esperanza porque nuestro gobierno regional reconoce y comprende perfectamente la gravedad de este cuello de botella.
La realidad es que las administraciones locales con frecuencia encuentran limitaciones estructurales o carecen de la total autonomía de acción que, en principio, creemos que deberían poseer.
Es una batalla legal larga y altamente condicionada.
En su esencia, el Régimen Especial es un mecanismo brillante diseñado para premiar los resultados corporativos no distribuidos que se dedican a modernizar los sistemas de producción locales.
Sus exenciones fiscales son increíblemente beneficiosas, particularmente dado el tamaño de activos pequeño y mediano que caracteriza al tejido balear.
Pero la clave para liberar su máxima efectividad reside directamente en reescribir o flexibilizar este techo legislativo.
Aunque sabemos que el gobierno regional está trabajando intensamente para maximizar la eficiencia del REB, el tiempo es un lujo que no tenemos.
A medida que nuestras producciones industriales, agrícolas y ganaderas han disminuido de manera constante año tras año, nuestro sector productivo se ha vuelto cada vez más costoso de mantener, provocando que la brecha de precios con respecto a la península se amplíe peligrosamente.
Superar este cuello de botella legal no es solo cuestión de alivio fiscal; se trata de preservar la supervivencia económica estructural de nuestra isla.

Presidente, usted ha perfilado las dimensiones legales y fiscales de la insularidad, pero la realidad operativa diaria dentro de una fábrica mallorquina relata una historia mucho más tangible.
¿De qué manera altera nuestra geografía los sistemas de producción y cuánto le cuesta realmente a una empresa fabricar bienes aquí en comparación con el continente?
Es absolutamente crítico que la comunidad inversora global comprenda que la insularidad no es solo un concepto regulatorio abstracto: es un impuesto diario a la competitividad operativa.
Aquí es precisamente donde la Administración Pública debe intervenir para acompañar y proteger decididamente cualquier iniciativa corporativa que eleve el prestigio de nuestras marcas y productos locales.
En la península, una fábrica puede lograr inmensas economías de escala mediante líneas de producción sistemáticas y de gran volumen de forma ininterrumpida a lo largo del día.
Aquí, en Mallorca, ese modelo es prácticamente imposible. Debido a que nuestro mercado interno está estructuralmente confinado, las fábricas mallorquinas deben operar matrices de producción altamente flexibles y fragmentadas para satisfacer múltiples demandas diversas de forma simultánea.
Rediseñar estos sistemas y modernizar nuestros procesos de cadena de suministro requiere un capital sustancial, conlleva una fuerte fricción operativa e incrementa inherentemente el coste de las materias primas.
Si su negocio depende de la importación de materias primas del extranjero, esos insumos son significativamente más costosos aquí en las Islas Baleares que en cualquier otro lugar de la península.
Conozco esta realidad íntimamente por mi propia experiencia empresarial directa.
Poseo una participación sustancial en una destacada fábrica local dedicada a la industria alimentaria.
Operar esa instalación exacta aquí en las Islas Baleares, en lugar de hacerlo en la península, infringe un sobrecoste estructural de casi 1 millón de euros al año directamente en nuestra cuenta de resultados.
Esta es la gravedad financiera exacta del problema que estamos luchando por corregir.
Debemos desmantelar sistemáticamente estas barreras y respaldar a nuestro sector productivo para poder revertir esta alarmante dependencia del 90% de las cadenas de suministro externas.
En este empeño vital, la Cámara de Comercio desempeña un papel fundacional e insustituible.
Operamos como el principal aliado estratégico de la Administración Pública, inyectando datos corporativos puros del mundo real y supervisión ejecutiva en cada política pública, reforma fiscal y acción de infraestructura diseñada para salvaguardar y empoderar a nuestro tejido empresarial.

A veces, podría parecer que los líderes empresariales somos propensos a la queja constante, pero cuando desafiamos el status quo, lo hacemos siempre con la única intención de impulsar una mejora estructural.
Cada vez que me siento en una mesa institucional, mi objetivo nunca es replicar elogios autocomplacientes ni centrarme en lo que ya funciona sin problemas; porque si algo va bien, simplemente significa que nuestras empresas están ejecutando sus estrategias de manera impecable.
Nuestro enfoque debe permanecer resueltamente en lo que podemos mejorar; esa es la única vía auténtica hacia el progreso sostenible.
A pesar de estos obstáculos geográficos, el espíritu emprendedor mallorquín es extraordinariamente resiliente e inherentemente optimista.
Nuestra tasa de crecimiento corporativo sigue siendo sólida y, de manera crucial, el acceso al crédito para empresas emergentes y al capital riesgo aquí en las Islas Baleares se sitúa en niveles notablemente altos en comparación con la mayoría de las demás regiones españolas.
Curiosamente, cuando se realiza un análisis comparativo, se descubre que la cultura de depender de las subvenciones públicas está mucho más acentuada en la península que aquí.
La característica más definitoria del ecosistema empresarial balear es una ambición inquebrantable: nuestras empresas están ávidas de expandirse, nuestra fuerza laboral está profundamente comprometida y nuestros emprendedores poseen un impulso implacable para avanzar.
Por nuestra parte, la Cámara de Comercio de Mallorca se mantendrá firme en su misión: cada cuello de botella, ineficiencia o barrera que identifiquemos y que limite el potencial corporativo, trabajaremos con firmeza para desmantelarlo y mejorarlo en beneficio último de todo nuestro tejido económico.

Presidente, un último mensaje sobre lo mejor que Mallorca puede ofrecer desde el punto de vista empresarial, pues entre la comunidad de inversores internacionales, habrá empresarios y emprendedores que se puedan llegar a convertir en potenciales futuros residentes en Mallorca.
Yo, cuando viajo y hablo de Mallorca con gente de otros lugares, al oír Mallorca todos suspiran…se imaginan que estamos todo el día descansando frente al mar, disfrutando de unas vacaciones eternas…Y yo siempre les digo, «Mirad, que en Baleares se trabaja mucho, muchísimo, sólo que lo hacemos desde un lugar maravilloso».
En Mallorca, por nuestra apertura cultural y por la demanda flotante que tenemos, existen más oportunidades de negocio que en otros territorios.
Basta echar un vistazo a nuestro alrededor para comprobar que nuestra gran oferta turística, cultural, comercial y gastronómica, así como al acceso de empresas y marcas extranjeras de prestigio internacional en nuestra isla, obedecen a esta gran demanda que va más allá del residente y que, a la vez, nos beneficia a todos.
Muchos de estos negocios están regentados o provienen en origen, efectivamente, de inversores extranjeros que han apostado por establecerse en nuestra comunidad, por nuestra oferta cosmopolita y por las oportunidades y la extraordinaria calidad de vida que ofrece Mallorca.
Me aventuro a asegurarles que explorar la diversidad de nuestro paisaje empresarial les resultará tan atractivo e interesante como descubrir la espectacular belleza de nuestro entorno.
Les damos la más cordial bienvenida para que vengan a comprobarlo de primera mano; nuestra vibrante comunidad empresarial les espera en Mallorca.

Eduardo Soriano
Presidente
Cámara de Comercio de Mallorca
By Patricia Pal
Palma de Mallorca, 24 de Julio 2026
«Balearic Islands, Sustainable Excellence»
NastaONE International Communication & Foreign Investment Trends
EDUARDO SORIANO TORRES
Presidente
Estudi General 7 – 07001
Palma de Mallorca – España
(+34) 971 710 188
Cambra de Mallorca Linkedin
https://www.linkedin.com/company/cambramallorca/posts/


