Es Mercadal: el blanco corazón geográfico e identitario de Menorca
Alcalde
Tradición menorquina y gestión moderna: el balance de Joan Palliser en Es Mercadal
Joan Palliser, Alcalde Des Mercadal
AJUNTAMENT DES MERCADAL
Consenso, Arraigo & Modernidad
Hay lugares que están escritos en el mapa con la precisión de un destino y la calma de un refugio.
A los pies de Monte Toro, custodiado por la silueta imponente del pico más alto de Menorca, se despliega Es Mercadal, el auténtico corazón blanco de Menorca.
Un lienzo perfecto de fachadas de cal y callejuelas empedradas donde el tiempo discurre sereno, ajeno al vértigo del mundo exterior.
Histórico punto de encuentro en el que se cruzan todos los caminos de la isla, este pintoresco municipio ha sabido equilibrar con maestría la herencia de sus antiguas culturas con el latido de un presente dinámico y vanguardista.
Cruzado por el sutil sendero de su torrente y adornado con el estallido de color de sus flores, Es Mercadal es el epicentro de la identidad de Menorca, de su artesanía viva y de sus sabores más puros.
Es bajo este cielo impregnado de tradición y futuro, la gestión municipal cobra sentido desde un relato de consenso, arraigo y modernidad que define el rumbo actual de la villa, La Paz y el bienestar de todos sus habitantes.
Menorca: Balearic Islands Sustainable Excellence
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Joan Palliser, Alcalde des Mercadal, custodia la esencia más pura, gastronómica y sostenible de Menorca.
Biólogo por formación, docente de secundaria por vocación y Alcalde de Es Mercadal por compromiso ciudadano, Joan Palliser entiende la gestión municipal alejado de los focos del protagonismo individual y el ego político, profundamente implicado en afrontar los retos ambientales del agua y los residuos, la sensibilidad humanista para democratizar la cultura de la calle, y potenciar y promover la cercanía natural que devuelve a la política su significado más puro: el cuidado del tejido social y el respeto absoluto a la herencia menorquina.
Hoy, en The Ambassadors Sections, entrevistamos a Joan Palliser para explorar y profundizar en las principales fortalezas des Mercadal, uno de los municipios más atractivos y encantadores de Menorca, un lugar tan auténtico que te atrapa, y al que siempre deseas volver.
…
Joan, muchas gracias por recibirnos hoy. Estamos encantados de tener oportunidad de conversar contigo para poner en valor todo lo que Es Mercadal puede ofrecer entre las principales joyas que ofrece Menorca.
Gracias A Ti, Patricia, a The Ambassadors Sections, por tenernos en cuenta en vuestra primera edición sobre Menorca.
Pues llevamos mucho tiempo definiendo Es Mercadal como el verdadero corazón de Menorca, y lo hacemos porque es exactamente aquí donde mejor se ha protegido y mantenido la identidad primigenia de los pueblos menorquines.
Hablar de Es Mercadal es hablar tanto del núcleo interior de nuestro municipio como del pueblo marinero de Fornells.
Al pasear por ellos, uno percibe de inmediato que las calles antiguas conservan su esencia intacta y custodian con celo las casas tradicionales de blancas fachadas encaladas.
Siempre hemos sabido salvaguardar un vínculo indisoluble con todo lo que representa el mundo del campo, la pedagogía de la tierra y los secretos de la gastronomía menorquina.
Estamos situados en el centro de la isla, en el punto donde se cruzan los principales caminos que van de levante a poniente y de norte a sur, y a los pies de Monte Toro, el punto más elevado de Menorca, donde se encuentra el santuario de la Virgen de Monte Toro, patrona de la isla, y centro espiritual de los menorquines.
Rodeado de fincas rurales, con casas de construcción arquitectónica tradicional y de calles tranquilas, el pueblo de Mercadal tuvo durante siglos su principal fuente de recursos en la agricultura y la ganadería.
La visita a la iglesia de Sant Martín, es obligada. Se trata de un edificio renacentista de una sola nave con vuelta de medio punto. Así mismo, se puede visitar el Aljibe, cisterna pública aún en uso y que hizo el gobernador ingles Richard Kane.
Diría que uno de los factores que más nos diferencia es la autenticidad. No somos un decorado turístico; somos un pueblo vivo, auténtico, que late al compás de sus tradiciones más puras y de su herencia patrimonial.
El Epicentro del Sabor Menorquín
Joan, es evidente que visitar Es Mercadal es adentrarse en el mapa gastronómico más vibrante de Menorca.
Totalmente. Aquí el lujo contemporáneo de mide en gran medida en la extraordinaria calidad de nuestro producto local.
En es Mercadal se pueden saborear los platos típicos menorquines, todos elaborados de forma totalmente artesanal en los diferentes restaurantes de pueblo: oliaigo amb figues, albergínies plenes, carabassons plens, calamars plens …, sin olvidar la repostería: amargos, carquinyolis i torró cremat.
El casco antiguo ofrece un entorno encantador en el que dar un agradable paseo entre sus calles llenas de tranquilidad y sus típicas casas engalanadas de blanco.
Somos uno de los municipios con la oferta culinaria más extensa y diversa de toda Menorca. Nuestros platos configuran una paleta infinita donde cualquier perfil de viajero encuentra su lugar, nuestra versatilidad gastronómica es inmensa y siempre es recomendable explorar y saborear nuestras recetas ancestrales.
Son muchos los productos locales típicos cuya longevidad y pureza defendemos y preservamos con firmeza como nuestros productos locales y el recetario de la gastronomía menorquina: nuestros quesos madurados con Denominación de Origen, la sobrasada artesana…
Toda esta capacidad de transformar el producto primario en una joya gastronómica es lo que nos dota de una visibilidad y promoción internacional innegable.
Joan, esa misma sensibilidad por preservar el pasado parece haber moldeado también la transformación urbana del municipio.
Llama poderosamente la atención cómo Es Mercadal ha sabido reconvertir su patrimonio.
El Recinto Ferial, el Centro Artesanal, el monumental Aljibe…
Hay una historia fascinante de reconversión civil detrás de estas piedras, ¿verdad?
Así es. Es una historia que me apasiona porque refleja a la perfección la resiliencia del carácter menorquín. Menorca ha sido, por su posición estratégica en el Mediterráneo, una isla codiciada y militarizada durante siglos. Sin embargo, en Es Mercadal siempre hemos tenido la habilidad de transformar las cicatrices de la estrategia bélica en espacios destinados a la convivencia, la dinamización y la cultura. Cuando las antiguas infraestructuras militares de la isla fueron abandonadas, el Ayuntamiento batalló con firmeza para que esos inmensos centros pasaran a gestión municipal.
Si caminas por el centro del pueblo, te toparás de inmediato con una obra monumental: nuestro Aljibe. Fue mandado construir en 1735 por el célebre gobernador británico Sir Richard Kane. Como estamos situados en el corazón exacto de la isla, las tropas que cruzaban Menorca de Maó a Ciutadella a través del histórico Camí de Kane necesitaban un punto neurálgico para abastecerse de agua potable y abrevar a sus caballos. Kane ordenó levantar un colosal depósito fortificado, un soberbio búnker de piedra capaz de almacenar casi trescientos mil litros de agua de lluvia. Lo hermoso es que aquella imponente estructura militar del siglo XVIII hoy sigue viva: sus muros ataludados custodian un agua finísima a la que nuestros vecinos siguen acudiendo a diario con sus garrafas. Unió a la isla militarmente en el pasado; hoy nos une socialmente en torno a un recurso sagrado.
El otro gran hito contemporáneo es, sin duda, nuestro Recinto Ferial, que también nació al amparo de las necesidades de la guarnición militar. A finales del siglo XIX, las leyes obligaban a los habitantes de los pueblos a alojar a las tropas en sus propias casas particulares cuando los batallones se desplazaban. Imagínate lo que aquello significaba para la intimidad familiar. En 1904, para evitar que los soldados convivieran a la fuerza en los hogares de los vecinos, el Ayuntamiento tomó una decisión valiente: cedió unos terrenos a la salida de la villa para construir un cuartel propio. Durante casi un siglo, esas instalaciones de doce mil metros cuadrados albergaron al Grupo de Artillería de Campaña, y por sus pabellones pasaron miles de jóvenes de toda España cumpliendo el servicio militar.
Cuando el Ministerio de Defensa abandonó definitivamente los cuarteles a finales de los noventa, el complejo se convirtió en una chatarra gris y vacía que amenazaba con deprimir la zona. Pero en el año 2000, el Ayuntamiento dio un paso al frente y adquirió el recinto. Esa decisión cambió por completo la dinámica del pueblo, al permitirnos acceder a unas instalaciones monumentales, de dimensiones extraordinarias e idóneas para celebrar todo tipo de eventos. Hoy, estos espacios son auténticas joyas que no paran de crecer en calidad, prestigio y actividad. Donde antes sonaban marchas militares y se guardaban piezas de artillería, hoy late nuestro Recinto Ferial, se custodia el Archivo Municipal y albergamos, en el antiguo cuerpo de guardia, el Centro Artesanal de Menorca. Es el triunfo de la paz y de la identidad local sobre la herencia de las armas: un espacio monumental recuperado para ferias ganaderas, certámenes gastronómicos y congresos internacionales. Demuestra que, cuando hay voluntad institucional, el patrimonio militar puede transformarse en el mejor motor de futuro.
Por ello, invertimos el doble cada año en mantener vivas estas actividades e infraestructuras culturales fuera de la temporada estival. Lo hacemos con la certeza absoluta de que es una inversión imprescindible para seguir dinamizando el pueblo. Estos eventos ya son referentes en toda la isla y se han convertido en nuestra gran herramienta para lograr la desestacionalización. Menorca y Es Mercadal gozan de un clima maravilloso durante todo el año; por tanto, generar estos movimientos sociales, económicos y culturales en los meses tradicionalmente fríos tiene un retorno brutal y directo en la economía local, manteniendo en funcionamiento las explotaciones agrícolas.
Si los payeses no trabajaran la tierra, si no cuidaran el entorno y elaboraran sus productos en las fincas tradicionales, nosotros no podríamos sostener este tejido cultural y turístico.
El Aljibe d’Es Mercadal
Esta gran construcción, hoy todavía en uso y conservada en muy buenas condiciones, es de dimensiones y características muy poco habituales. Se empezó a construir el año 1735 por orden del gobernador inglés de la isla, Sir Richard Kane.
Es un gran depósito que recoge el agua de la lluvia y la almacena en una cisterna interior con capacidad aproximada de 273.000 litros.
Su finalidad era abastecer a las tropas entre Mahón y Ciutadella y mejorar la calidad de vida del pueblo de Mercadal facilitándoles agua potable.
El aljibe se encuentra junto al puente del Camino de Ciutadella y se trata sin duda de uno de los elementos más importantes de la herencia inglesa en la época de las dominaciones británicas en Menorca.

EL MANIFIESTO DE LA SOSTENIBILIDAD REAL
Joan, en el mercado internacional hoy todo el mundo habla de sostenibilidad, ecología y economía circular como si fuesen conceptos de una vanguardia recién descubierta.
Sin embargo, al observar la fisonomía de Es Mercadal, da la impresión de que esto fue inventado por los menorquines hace décadas y que tú has defendido a lo largo de toda tu carrera, apoyando al sector primario y al producto local.
Sin duda. Es un trabajo de fondo que se ha realizado durante muchísimos años por parte de todos los políticos que han pasado por este Ayuntamiento, así como por las empresas y los emprendedores locales que han luchado incansablemente por ello. En Menorca, la sostenibilidad y la identidad no son modas pasajeras ni estrategias cosméticas de marketing; son, textualmente, nuestra forma de entender y habitar la vida. Cuando defendemos el sector primario, no solo estamos apuntalando la economía rural, estamos protegiendo el paisaje antropogénico de Menorca, esculpido piedra a piedra en una fascinante red de tanques y muros de piedra seca, un de los pilares del ecosistema insular único declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
Sin la soberanía alimentaria que nos otorgan nuestros campos y sin el relevo generacional en los llocs tradicionales —esas fincas agrícolas que custodian el territorio—, la isla perdería su alma de forma inmediata. Apostar por el Kilómetro Cero aquí no es un eslogan, es una realidad diaria y palpable que nos consolidó como Región Gastronómica Europea. Significa salvaguardar la pureza de la Denominación de Origen Protegida del Queso Mahón-Menorca con su tradicional moldeado a mano mediante el paño de formatjador, apoyar a los artesanos locales que siguen confeccionando puntada a puntada nuestras icónicas avarcas menorquinas, y garantizar que el consumo de los hoteles boutique del municipio se nutra directamente de nuestra huerta, nuestros aceites y las industrias artesanas locales. Cuidar del sector primario es la única vía imprescindible para asegurar un sistema alimentario local, sano, resiliente y de alta calidad frente a los desafíos climáticos del siglo XXI.

MENORCA
Los Desafíos del Mañana
Y dentro de este ecosistema de preservación, tradiciones tan bellas y singulares como el caballo de pura raza menorquina juegan un papel fundamental, ¿cierto?
Es el reflejo más puro de nuestro orgullo cultural. Un ejemplo perfecto es nuestra emblemática Feria del Caballo de Raza Menorquina —antiguamente ligada a las históricas Semanas del Campo de Menorca—, una cita que adopta un nuevo e importantísimo impulso estratégico pero que acumula ya unas tres décadas de historia ininterrumpida aquí en Es Mercadal.
Empezó de forma muy humilde, en una zona periférica del pueblo que apenas se estaba urbanizando y en una calle que estaba literalmente en obras.
Hoy, aquel modesto certamen de arraigo rural ha evolucionado hasta convertirse en la piedra angular de la Menorca Horse Week en nuestro Recinto Ferial: un hito masivo y viral de proyección internacional que une el deporte ecuestre de alto nivel, los foros profesionales y el prestigioso Concurso Morfológico. Esta cita proyecta la belleza estética, la nobleza y el característico color negro de nuestro caballo autóctono al mundo entero, demostrando que la tradición y el orgullo por lo propio son los verdaderos pilares de la sostenibilidad. Pero para que este paraíso siga siéndolo en el futuro, las administraciones debemos seguir trabajando de forma continua, decidida y valiente.

Joan, este enfoque me parece fabuloso para lograr que la afluencia de turismo positivo siga creciendo, pero sin que afecte negativamente a la calidad de vida local. ¿Cómo se gestiona ese equilibrio en el día a día de Es Mercadal?
Es el gran reto de la gestión municipal moderna.
Es el gran reto de la gestión municipal moderna. Ese equilibrio se juega en decisiones cotidianas y aparentemente simples, como la concesión de la ocupación de la vía pública para las terrazas de los bares y restaurantes. Es innegable que estos espacios dinamizan la vida de nuestros pueblos, generan riqueza y crean empleo. Tener los establecimientos abiertos aporta una vibración económica y social maravillosa. Sin embargo, toda esa actividad no puede significar, bajo ningún concepto, que nuestros residentes no puedan descansar, que no puedan conciliar el sueño o disfrutar de sus propias costumbres.
Aquí en Menorca tenemos una tradición bellísima e identitaria que es sortir a la fresca: las señoras y los caballeros sacan sus sillas de madera a las puertas de casa al caer la tarde para charlar con los vecinos y comentar el día. Eso es la verdadera esencia mediterránea, el contacto humano puro y sin filtros. En el centro de Es Mercadal, a pesar de tener una dinamización comercial muy potente y pequeños hoteles urbanos e íntimos con un encanto exquisito, la gran mayoría de las casas siguen estando habitadas por sus vecinos de toda la vida. Es Mercadal no es un centro comercial temático ni un escaparate artificial que emula el pasado; es un pueblo real y vivo. No tenemos ningún inconveniente en compartir nuestra belleza con el mundo, pero los visitantes deben entender que aquí vive gente, y su calidad de vida es sagrada. El paraíso solo sigue siéndolo si se protege desde dentro.
Se aplica también en los mercados locales. El año pasado detectamos problemas de saturación en una de las calles más estrechas del casco histórico; los vecinos nos trasladaron su malestar porque a las doce de la noche todavía había actividad comercial y paradas vendiendo frente a sus portales. Ante eso, tomamos una decisión firme: decidimos eliminar y reubicar seis o siete paradas de esa vía concreta para descongestionarla. Lo hicimos para garantizar que los residentes disfruten del silencio y la tranquilidad cuando lo necesiten. El turismo debe sumar, jamás expulsar al ciudadano.
Hablemos de los núcleos periféricos y de las zonas residenciales, porque su municipio es amplio. Hace poco se reunió con las asociaciones vecinales de las urbanizaciones para planificar las inversiones de invierno y temporada, ya que cada vez hay más personas fijando su residencia permanente allí. Pero si hay un lugar con una fisonomía y unas peculiaridades únicas, ese es Fornells.
Fornells tiene un potencial extraordinario que va mucho más allá de su mítica gastronomía vinculada a la langosta y al pescado fresco. Su gran fortaleza actual es el turismo activo y los deportes náuticos. Las empresas locales han dado un ejemplo de cooperación fantástico uniéndose en la Asociación de Empresas de Actividades Náuticas de Fornells. En lugar de competir de forma feroz y aislada, ofrecen un catálogo conjunto y cohesionado: windsurf, vela, kayak o excursiones a medida por la costa. El engranaje es perfecto: el viajero realiza una actividad náutica en la espectacular bahía, visita el pueblo marinero, almuerza o cena allí y consume en el comercio local.
Para desestacionalizar el destino, este año estamos organizando la Campaña Gastronómica ‘Tierra y Mar’ junto a las cofradías de pescadores. Cada semana pondremos en valor especies de pescado más desconocidas, descartadas o difíciles de comercializar para los pescadores locales, pero de un sabor y un valor culinario extraordinarios. De este modo, enlazamos la tradición ganadera de Es Mercadal con el sector pesquero de Fornells. Octubre es el mes idóneo para esto: las cocinas se dinamizan, las tiendas estiran su apertura un par de semanas más y atraemos a un turismo nacional selecto de Madrid o Barcelona dispuesto a pasar un fin de semana gastronómico inolvidable disfrutando de la calma y de un buen arroz mediterráneo.

La artesanía es el otro gran pilar intangible de su territorio. Recientemente, el Ayuntamiento ha asumido la gestión directa del Centro Artesanal de Menorca, ubicado en Es Mercadal, para relanzarlo con una visión mucho más cultural y profesional.
La artesanía es cultura viva. El Centro Artesanal de Menorca estaba limitado por la falta de personal e infraestructura, por lo que hemos alcanzado un acuerdo estratégico para gestionarlo directamente desde el Ayuntamiento, dotándolo de una agenda cultural potente que ponga en valor a los creadores de toda Menorca.
Nuestro gran proyecto es entrelazar esta oferta a través de una ruta colaborativa de oficios tradicionales. El Ayuntamiento adquirió hace veinticinco años un taller de herrería centenario que había cerrado sus puertas y hoy conservamos y exponemos todas sus herramientas originales. Además, acabamos de restaurar un antiguo molino harinero histórico para divulgar la cultura de la molienda del grano. En Fornells tenemos proyectado abrir un nuevo centro de interpretación de oficios del mar en el edificio de Cas Contramestre, coordinado como campamento de aprendizaje con la Facultad de Educación, para rescatar del olvido la hermosa artesanía del oficio de farolero.
Esa sensibilidad por recuperar la historia piedra a piedra recuerda a la que se vive en el entorno rural. El ejemplo más brillante son las Salinas de la Concepción, situadas en pleno corazón de la bahía de Fornells. Allí, un grupo de inversores internacionales con una sensibilidad extraordinaria adquirió la finca y ha restaurado las antiguas salinas de piedra, respetando escrupulosamente los materiales tradicionales, recuperando los fondos de evaporación y reviviendo un oficio ancestral de una manera sumamente respetuosa.
Hoy es un paisaje protegido único en España que produce una flor de sal artesanal cotizadísima por los mejores restauradores del país. Eso demuestra que la inversión extranjera, si está guiada por el respeto reverencial a nuestra herencia, es sumamente positiva.
Nos fascina descubrir que Es Mercadal y Fornells albergan tesoros humanos completamente desconocidos para el gran público. Hablamos de una nueva generación de jóvenes brillantes, científicos e ingenieros menorquines formados fuera que están diseñando tecnología de vanguardia, como cohetes en Valencia, y que regresan para divulgar su conocimiento en el pueblo.
Es algo extraordinario. Para nosotros es prioritario valorar y dar visibilidad al inmenso capital intelectual de nuestra gente, tanto de los que han vivido aquí toda su vida como de los que triunfan en el extranjero. Organizar encuentros culturales con ellos, por ejemplo en la plaza de la Iglesia —donde no pasan coches y se congrega un público íntimo y selecto de unas 150 personas mientras el resto sigue en la playa—, genera una atmósfera mágica. Son personas que aprecian el valor del conocimiento puro. Además, nos encanta romper el marco físico habitual de Es Mercadal y Fornells para llevar la cultura a rincones históricos olvidados. Hubo un año en que trasladamos estas actividades a una antigua ermita de nuestro municipio, un asentamiento que desapareció en el siglo XIX, solo para rescatar y contar la historia de aquel pueblo olvidado.
Lo fascinante es que todo este engranaje cultural, deportivo y de certámenes no descansa solo en la institución, sino en un tejido asociativo admirable.
Ese es el verdadero secreto de nuestro municipio y lo que más quiero poner en valor. Desde las administraciones públicas podemos encargarnos de la logística, coordinar las infraestructuras, limpiar las calles o aportar una parte de la financiación, pero sin el trabajo altruista y generoso de las entidades vecinales, nada de esto existiría. Pienso en la entidad cultural que organiza de forma brillante el festival de cine documental y fotografía S.O.C. Fest, llenando los meses de octubre y noviembre de una actividad cultural tan vibrante que los vecinos no tienen tiempo material de asistir a todo. Lo mismo ocurre con nuestras grandes ferias ecuestres y ganaderas: están organizadas por asociaciones sin ánimo de lucro. Son personas que, al salir de sus trabajos cotidianos, dedican de forma altruista su tiempo libre a montar los recintos, cuidar los detalles y pasar semanas desmontando estructuras por amor a su pueblo.
O nuestra Escola de Música i Dansa, que cuenta con un magnífico edificio municipal desde hace quince años. Es una asociación modélica que vertebra la vida artística de toda la isla, impartiendo desde teatro musical e instrumentos tradicionales hasta danza contemporánea o claqué. Atrae a alumnos de multitud de municipios vecinos por la altísima calidad de su enseñanza. De ella nacen agrupaciones estables, una Big Band y bandas jóvenes que llenan de música nuestras plazas. El tejido asociativo es el verdadero motor de Es Mercadal y Fornells; sin esas personas que trabajan sin cobrar una sola lección, el paraíso no sería posible.
El mantenimiento de este equilibrio exige abordar con firmeza los grandes retos ambientales del siglo XXI. ¿Cuáles son las prioridades inmediatas del Ayuntamiento en este sentido?
Ahora mismo tenemos desafíos vitales en sistemas estructurales muy importantes, empezando de forma prioritaria por la gestión integral del agua. En el municipio acabamos de aprobar de forma definitiva nuestro Plan de Gestión Sostenible del Agua (PGSA), una herramienta de ingeniería pública clave para establecer medidas drásticas, pautadas e inmediatas en caso de sequía o situaciones de alerta previa en nuestros acuíferos.
Confiamos plenamente en que los ciclos de lluvias nos acompañen y no sea necesario llegar a restricciones severas de asistencia en el suministro urbano, pero debemos ser realistas. Tanto las personas que viven aquí todo el año como quienes nos visitan en temporada alta deben ser plenamente conscientes de que el agua es un recurso extremadamente limitado en una isla; es el capital natural del que depende nuestra supervivencia y no puede desperdiciarse en absoluto. Cada gota cuenta, desde el sector hotelero hasta el ámbito doméstico.
El otro gran vector ambiental que preocupa en los archipiélagos es la gestión de los residuos, un terreno donde Es Mercadal ha tomado decisiones valientes.
Exactamente. Lo mismo ocurre con la generación y gestión de los residuos urbanos. Menorca está pasando con paso firme de un modelo obsoleto de reciclaje colectivo, basado en contenedores masivos en la calle que afean el paisaje y diluyen la responsabilidad individual, a un modelo de recogida selectiva ‘puerta a puerta’. Ya se ha implementado en algunos núcleos con las lógicas dificultades operativas y críticas vecinales iniciales.
Es comprensible, porque al principio altera las rutinas cotidianas y resulta incómodo tener que sacar los residuos estrictamente clasificados al exterior cada día específico de la semana. Pero es un paso indispensable y no negociable: debemos aumentar drásticamente el porcentaje de material reciclado si queremos cumplir con los objetivos europeos. Si no lo logramos, sufriremos consecuencias medioambientales irreparables; la saturación de las celdas de los vertederos insulares llegará mucho antes de lo planificado por el plan director, generando un problema de colapso crítico e insostenible.Por ello, en nombre de la institución, pido corresponsabilidad a los residentes y apelo firmemente a la conciencia activa de los visitantes.
Necesitamos mantener un respeto absoluto por el medio ambiente: moderar de forma activa el consumo hídrico, separar estrictamente en origen los residuos y apostar por una vida cotidiana lo más sostenible posible. Sin duda, el control de los flujos y la movilidad en la isla es nuestro próximo gran reto. Es maravilloso recibir a visitantes que aporten un valor real, intelectual y económico a nuestra vida turística y comercial. Pero el crecimiento no puede ser infinito en un espacio finito. Anhelamos un perfil de viajero consciente, esos viajeros premium y prescriptores globales que mantengan un respeto reverencial por un entorno que hemos protegido con un mimo extremo durante generaciones. No venimos a ser un parque temático masificado; venimos a ofrecer la experiencia de un pueblo que se cuida a sí mismo.



Alta Cocina & Productos de Autor
Joan, volviendo a la excelencia de la despensa menorquina en general, y de la vuestra en des Mercadal en particular, es un hito reconocido que los quesos de Menorca son ya una marca de prestigio mundial.
Pero, además, cada otoño Es Mercadal se convierte en el epicentro de la gastronomía insular gracias a certámenes clave de producto local, como la edición de este año de la Fira Arrels que se acaba de celebrar los pasados 19 y 20 de septiembre en Es Mercadal
Así es, en septiembre el Recinto Ferial de Es Mercadal vuelve a convertirse en el gran escaparate de la gastronomía menorquina con la novena edición de la Fira Arrels, una cita especialmente recomendada para los viajeros que deseen descubrir, degustar y comprar productos elaborados en la isla directamente de sus productores: Quesos, embutidos tradicionales, vinos, licores, aceites, miel, verduras de temporada y otras especialidades locales ocuparán los diferentes espacios del recinto, ofreciendo al visitante una completa visión de la riqueza gastronómica de Menorca.
Citas gastronómicas imprescindibles que dinamizan nuestro calendario de otoño como la Fira de Sant Narcís i la Mostra de Cuina de Menorca, un certamen de referencia respaldado por el Consell Insular para exhibir todo el potencial agroalimentario de la isla. Es un orgullo ver cómo se transforma en un foro gastronómico de primer orden donde chefs de renombre internacional acuden a cocinar en directo, reinterpretando nuestros productos estrella.
Lo más fascinante es observar cómo el sector agrícola y artesanal de Menorca se está diversificando con una valentía admirable. Hoy, junto a nuestros tradicionales llocs, conviven productores que apuestan por el sector gourmet con una calidad extraordinaria.
En Es Mercadal tenemos recolectores artesanos de miel purísima, productores de azafrán ecológico, e incluso una explotación que ha recuperado la producción ancestral de una flor de sal de la más alta calidad, cosechada en un paisaje salinero impresionante que hoy también se puede visitar como experiencia ecoturística.
Es una forma brillante de fusionar el sector primario con el turismo de experiencias en la vía más sostenible.
Toda esta alianza entre el campo y el turismo sirve para mantener la equidad económica de las fincas agrarias. Hoy en día, limitarse a producir leche o carne convencional no es rentable para un pequeño agricultor. El secreto reside en la diversificación y en apostar por productos únicos, singibles y con un relato de autor.
En Es Mercadal contamos con fincas que elaboran un queso artesanal de cabra espectacular, controlando todo el proceso desde el pastoreo.
Al final, debemos recordar siempre una premisa: los agricultores y los ganaderos son los verdaderos guardianes de la belleza del paisaje de Menorca.
Si el campo se abandona, el paisaje desaparece. Esta filosofía de Km 0 ha calado tan hondo que hoy nuestros mejores restaurantes incorporan con orgullo estos productos de autor en sus cartas, elevando la experiencia del viajero a una dimensión gastronómica inolvidable.


ENTRE TRADICIÓN & POLÍTICA
Joan, aparte de la gestión ambiental, de gran importancia para ti y de la que hemos hablado, en el plano personal te inspiras mucho al compás de las tradiciones de tu tierra. Perteneces a una familia con un arraigo ecuestre y político innegable en el municipio.
Sí, el mundo del caballo y el servicio público son parte importante de mi historia familiar.
Mi padre fue concejal en dos etapas esenciales, en los años ochenta y posteriormente a partir del año 2000, una época en la que mis hermanas también se involucraron en la vida municipal.
En cuanto a los caballos, en mi casa se han vivido las fiestas desde siempre. Mi padre fue Batle Caixer – Representante del ayuntamiento en la comitiva ecuestre-, y mi hermano lleva casi cuarenta años participando activamente en los jaleos desde niño.
Hasta cuatro miembros de mi familia han salido en las fiestas.
Curiosamente, mi vínculo directo había sido algo más distante hasta hace poco; mi debut formal como Batle Caixer fue el año pasado, una experiencia que tengo el honor de repetir, viviendo la fiesta ya no solo desde la barrera, sino sintiendo el latido de nuestro caballo de pura raza menorquina desde la propia montura.
Y además procedes del mundo de la docencia, eres profesor de secundaria y biólogo. ¿Qué fue lo que te impulsó a dar el salto a la alcaldía y cuál sería el mejor legado que aspiras a dejar a los ciudadanos?
Entré en la política casi por accidente, pero cuando asumes una responsabilidad como esta, lo haces guiado por una vocación de servicio absoluto.
El día a día de un alcalde se hace a pie de calle; el ciudadano quiere cercanía, quiere exponerte sus problemas cara a cara.
Como biólogo, los temas medioambientales siempre han sido mi prioridad, pero desde joven también he sentido una profunda inquietud por el arte y la cultura.
Es Mercadal cuenta con unas infraestructuras municipales magníficas, pero históricamente adolecía de una programación cultural continua y de calidad. Mi empeño ha sido revertir eso. Hemos impulsado un área de cultura activa que trabaja día a día para coordinar y dinamizar la vida de nuestros dos núcleos principales: Es Mercadal y Fornells.
Históricamente, eran dos realidades que a veces vivían de espaldas la una de la otra; hoy trabajamos de forma conjunta para diseñar actividades para todas las edades, desde los más jóvenes hasta nuestros mayores, unificando el municipio a través de la sensibilidad artística.

LA DEMOCRATIZACIÓN DEL ARTE Y LA CULTURA
Esa apuesta por la cultura se ha materializado en la apertura de nuevos espacios expositivos con un criterio mucho más profesional y abierto, queremos que la cultura sea transparente y accesible. En Es Mercadal disponemos del Centro de Arte y Cultura Ca NÀngel, un centro cultural bellísimo que antes estaba gestionado de forma muy acotada.
Ahora hemos implementado una convocatoria pública anual para que creadores de cualquier índole presenten sus proyectos expositivos. Un jurado profesional e independiente selecciona las propuestas para asegurar un programa variado, plural y de altísima calidad que se extiende de marzo a octubre.
El Centro de Arte y Cultura Can Ángel es un espacio dedicado a la difusión y a la formación en las diferentes técnicas de las artes plásticas con el objetivo de favorecer la creatividad y la difusión del arte entre la población local y los visitantes. Can Ángel acoge exposiciones sobre temáticas diversas y actividades de divulgación cultural.
Hacemos exactamente lo mismo en Fornells, gracias a que el Govern de las Illes Balears nos ha cedido un espacio monumental e inspirador: la antigua estación náutica de Es Contramestre.
Allí organizamos conciertos íntimos y exposiciones de primer nivel. Con este modelo conviven en armonía los artistas locales amateurs con creadores consolidados y talentos emergentes que desean exhibir su obra en Menorca. Los artistas sienten que el Ayuntamiento valora de verdad su trabajo y su talento.
ORDENAR LA CASA
Para Proteger A Los Vulnerables
Es fascinante este reportaje porque, una vez más, nos alejamos de los clichés sobre la indiscutible e indescriptible belleza del color del mar de Menorca para hablar de gestión real del día a día.
Comentabas durante la presentación, Joan, que una de tus primeras tareas a tu llegada fue poner la casa en orden….
Sí. Cuando asumimos el gobierno, nos encontramos con una gestión interna saturada, con almacenes y oficinas llenos de papeles y material obsoleto acumulado durante años.
Estuvimos literalmente dos meses haciendo limpieza física e institucional, ordenando los archivos para poder ventilar las ideas y renovar la estructura.
Al fin y al cabo, puedes tener la mejor caja de herramientas del mundo, pero si no sabes dónde está cada recurso, no sirve de nada.
Primero localizamos las fortalezas, luego nos organizamos a nivel interno y, a partir de ahí, empezamos a potenciar las ferias, la cultura y una sólida colaboración público-privada, cuyo máximo exponente es el desarrollo náutico y turístico que estamos impulsando en la bahía de Fornells.
Detrás de los eventos y la promoción exterior, la verdadera política es la que no se ve: la gestión de los servicios sociales. Esa es la realidad más profunda y la que más te transforma cuando eres alcalde.
Desde fuera, el ciudadano común no siempre es consciente de todo lo que ocurre en las entrañas de un municipio. Gestionar los servicios sociales, dar soporte a los usuarios del Centro de Día, apoyar a las familias que atraviesan dificultades económicas severas o dar un techo inmediato a las personas en situación de sinhogarismo es la responsabilidad más sagrada de una administración.
Nuestra obligación moral es dotar de recursos a quienes sufren mayores dificultades, atenderlos con dignidad para garantizar que todos los vecinos de Es Mercadal y Fornells gocen de un nivel de vida equilibrado.
Mi experiencia en la docencia me ha aportado esa accesibilidad y esa empatía indispensables para entender que gobernar es, ante todo, cuidar de las personas.

VISIÓN DE FUTURO
El Legado
Para concluir, Joan, cuando tu mandato termine y el ciudadano mire atrás, ¿cómo te gustaría ser recordado? ¿Cuál es el núcleo de su compromiso social?
No tengo ningún deseo de protagonismo individual ni un ego político que alimentar en este cargo. Me gustaría que se nos recuerde por cómo funcionó el equipo municipal y cómo fuimos capaces de ordenar la casa para mejorar la vida de los vecinos.
Especialmente ahora, estamos volcando una cantidad de esfuerzo inmensa en el aspecto social para resolver y mitigar el problema más grave y urgente que sufrimos actualmente en Menorca: el acceso a la vivienda.
Para dar respuesta a esta crisis habitacional, estamos trabajando codo con codo con diferentes constructores del sector y de forma coordinada con el IBAVI (Instituto Balear de la Vivienda) para proyectar vivienda de protección oficial y soluciones residenciales dignas. Gobernar un paraíso no es contemplarlo; es tener la valentía de proteger su sector primario, su cultura artesana y, por encima de todo, garantizar el bienestar y la dignidad de cada uno de los residentes que lo hacen posible.
JOAN PALLISER
ALCALDE
By Patricia Pal
Es Mercadal – Menorca
27 de Septiembre 2026
Menorca, «Balearic Islands, Sustainable Excellence»
Edición 2026
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MENORCA, «BALEARIC ISLANDS, SUSTAINABLE EXCELLENCE»
JOAN PALLISER
ALCALDE DES MERCADAL
Edición Septiembre 2026
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